Historia




Greffern


La historia de Greffern ha estado desde siempre ligada al Rin, que no sólo ha proporcionado a este lugar pan y trabajo, sino también miseria y dolor. Los restos encontrados permiten suponer que Greffern existía ya mucho antes de su primera mención documentada en el año 1284.

Algunos nombres, como Burgplatz, la Plaza del Burgo, recuerdan todavía hoy al linaje noble ‘Greffere’, que aparece también como denominación del lugar en los primeros documentos. El escudo de Greffern evoca la pesca de arpón y la navegación, mientras que las rosas hacen referencia a los nenúfares, y el fondo original del escudo, el entonces floreciente lavado de oro.

Las corrientes del Rin trajeron no pocas desgracias, y obligaron a los habitantes de Greffern a desplazares cuatro veces entre los siglos XV y XVII para instalarse en zonas más alejadas del río. La amenaza de un nuevo traslado a comienzos del siglo XIX fue evitada gracias a los trabajos del ingeniero Tulla. Antes de la corrección del Rin, las corrientes de agua alcanzaban a veces la altura de una persona y llegaban a entrar por las ventanas de las casas.

Junto al lavado de oro, importante fuente de ingresos, la pesca constituía también una actividad económica reseñable. El Rin, con sus numerosos movimientos y corrientes, invitaba a la pesca, de forma que ya en el siglo XV se creó el gremio de pescadores.

La navegación constituye una actividad igualmente tradicional. Desde 1331 figuran leyes concernientes a esta actividad en el ‘Libro de leyes de la ciudad de Estrasburgo’, que da testimonio también de un intenso tráfico de personas y de mercancías. Todavía en la actualidad la navegación fluvial tiene gran importancia para Greffern, como simboliza el mástil de barco.

La aduana de Greffern en la ruta del imperio y sobre la rivera del Rin tuvo siempre una gran relevancia. Ya en tiempos antiguos, los habitantes de Greffern garantizaban el trayecto entre sus pueblos y Grusenheim, a la orilla izquierda del Rin. En 1875 se construyó un puente para permitir el paso de los barcos, pero además, el ferry a motor Drusus atraviesa gratuitamente el río desde 1977.

La capilla de Greffern, dedicada a los santos Juan y Pablo, era antaño un lugar de peregrinación muy frecuentado. Tras la construcción de una primera iglesia en 1755, la iglesia actual fue erigida en 1887. La parroquia, que se hizo independiente en 1966, pertenecía a Schwarzach.

La industria, por su parte, proporcionó un importante esplendor. En 1965, la compañía The Dow Chemical Company, conocida en todo el mundo, se instaló aquí sobre una superficie de 75 hectáreas. Numerosos marineros continúan ejerciendo su oficio en barcos renanos de diferentes nacionalidades y encuentran aquí con qué ganarse la vida.



Schwarzach


La evolución de Schwarzach está estrechamente ligada a la presencia de la abadía benedictina en sus tierras hasta 1803. Por eso, el escudo del monasterio, con una llave y una espada, se convirtió en escudo del nuevo municipio.

El monasterio imperial apareció por primera vez en el año 817 en un texto bajo la forma de ‘Suarizaha’. En el año 994 recibió el derecho de comerciar. La iglesia del monasterio fue víctima de varios incendios, uno de ellos, en 1299 de grandes magnitudes, y que obligó a reconstruir el edificio por completo. En 1302 la iglesia fue inaugurada de nuevo con toda pompa y boato. Desde entonces, hace ya más de 700 años, esta grande inauguración es celebrada cada año el tercer martes del mes de octubre en el marco de las fiestas patronales de Schwarzach.

En su origen, Schwarzach pertenecía a la parroquia madre de Scherzheim, o Stollhofen. Hacia mediados del siglo XIII, aparece una parroquia independiente bajo el monasterio. La iglesia parroquial fue en un primer tiempo St. Michaeliskirche; tras su demolición en 1807, fue reemplazada en esta función por la iglesia de la abadía. Desde el punto de vista jurídico y administrativo, se encontraba aquí el centro encargado de impartir justicia.

Por consiguiente, el oficial principal de justicia residía en Schwarzach. Cuando desapareció el monasterio, la oficina monacal de Schwarzach fue reemplazada por la oficina de Baden de Schwarzach, que fue disuelta definitivamente en 1809. En el curso de la Guerra de los Campesinos, tanto el pueblo como el monasterio sufrieron mucho bajo la autoridad del ‘grupo de Schwarzach’, proveniente de los alrededores. Durante la Guerra de los Treinta Años, Schwarzach fue totalmente saqueado y devastado, al igual que las localidades de alrededor. En el mismo pueblo, igual que en Hildmannsfeld sobrevivieron sólo 30 de los 110 habitantes de entonces. Tras la guerra, que dejó todo arrasado, el monasterio casi se había vaciado en su totalidad de sus ocupantes, y recibió las reliquias de la Santa Rufina, que es celebrada cada año.

Durante la Guerra de Holanda Schwarzach fue devastado en varias ocasiones: "Los imperialistas hicieron terribles motines, conduciéndose a veces con más crueldad que en la guerra contra Suecia". La inmediata proximidad de la línea Bühl-Stollhofen, una fortificación militar, afectó igualmente a Schwarzach. En tiempos de Napoleón, la localidad se vio obligada a pagar elevados costes de guerra. Tras el derribo de muchas construcciones, del antiguo esplendor del monasterio quedaron sólo edificios administrativos y comunes junto con la imponente catedral del monasterio, en la que desde hace años se celebran los populares Conciertos de la Catedral.

Hildmannsfeld, que apareció en 1314 bajo el nombre de Hildeboldsfelde, constituye desde hace tiempo una comunidad religiosa y política con Schwarzach. Tras una división parcial, en 1383 se produjo su unión con Schwarzach. El origen del escudo de esta comunidad representa el signo astrológico de Tauro. La capilla, quemada en varias ocasiones, fue reconstruida por última vez en 1732 y colocada bajo el curato del Santo Wolfgang.



Söllingen


Söllingen aparece documentado por primera vez en 1291 bajo el nombre de Selingen. Los túmulos situados en el territorio de la comunidad prueban, sin embargo, que su fundación se remonta a una época anterior. Cuando en 1881 se abrió la tumba de una mujer perteneciente a una familia de príncipes, se descubrieron ofrendas funerarias de bronce, ámbar y oro que databan del periodo de Hallstatt (alrededor del siglo VI a.C.).

La situación de Söllingen, en una curva del Rin que limita directamente con la zona inundable, ha tenido repercusiones importantes. El Rin ha infligido daños con sus inundaciones que no se han visto compensados por las ventajas de su cercanía, como la navegación fluvial. Sólo después de la modificación del curso del río se transformaron el paisaje y los comportamientos relativos al Rin. Esta transformación del río, con la construcción del embalse Iffezheim, supuso una de las transformaciones más considerables del siglo XX.

En el siglo XIII, Söllingen pertenecía a la abadía Schwarzach, y sus habitantes eran conocidos en todas partes como "la gente de San Pedro". Cuando en el siglo XV la comunidad fue vendida al Margrave de Baden, también los puestos de aduana fluvial que databan de principios del siglo XIV, de cuyas ganancias participaban algunos linajes nobles a ambas orillas del río, cambiaron de manos. La familia noble ‘de Söllingen’ se trasladó pronto a Estrasburgo.

Las más antiguas notas eclesiásticas sobre la capilla y la vicaría de San Mauricio, cuyos atributos (la palma y la espada) figuran en el escudo de la comunidad, nos llevan al siglo XIV. Sin embargo, subsistía un sólido vínculo con la parroquia madre de Stollhofen. Alrededor de 1700 se produjo la conversión de la capilla en iglesia, y en 1805 se pudo constituir una parroquia independiente gracias a la ayuda de ‘su alteza el príncipe elector’. Finalmente, la primera piedra de la actual iglesia, concebida por Johann Ludwig Weinbrenner, fue colocada en 1842.

Después de que en la guerra de los 30 años se produjeran todo tipo de devastaciones, Söllingen quedó totalmente destruido en alrededor de 1680. En 1687, cuando comenzó la construcción de la fortaleza de Fort Louis sobre una isla del Rin situada frente a la comunidad, Söllingen se encontraba en pleno corazón de las hostilidades militares. En territorio de Baden, sobre el terreno del embalse que pertenecía a la comunidad de Söllingen, se construyó un fuerte destacado destinado a proteger Fort Louis, cuyas trincheras, sin embargo, tuvieron que ser destruidas. Debido a su situación sobre las orillas del Rin y frente a Fort Louis, Söllingen padeció mucho durante las guerras de sucesión polaca y austriaca. A principios de la década de 1790, el pueblo se convirtió de nuevo en una zona de despliegue militar. A partir de aquí se lanzaron la mayoría de cañonazos a Fort Louis. Söllingen tuvo una vez más un papel fundamental en 1814, cuando las tropas aliadas atravesaron el Rin. Todavía hoy la ‘Russenstraße’, o ruta de los rusos, recuerda esta época.

La construcción del aeropuerto de la OTAN en 1952 trajo consigo significativos cambios.



Stollhofen


Burgo y fortaleza, ciudad oficial, sede del tribunal y parroquia madre son algunas de las estaciones en la historia de Stollhofen. En un documento oficial de 1154, esta localidad es mencionada bajo en nombre de ‘Stadelhoven’, y aún en el siglo XIII se produce su designación como ciudad. Ya en 1472 existía oficialmente Stollhofen, que se extendía hasta Rastatt. Después de que en 1309 perdiera algunos derechos, entre 1490 y 1493 el abad de Schwarzach vendió la ciudad con todos sus derechos restantes al margrave Christoph von Baden. En una parte del escudo previsto aparecía la faja de Baden junto a una llave de plata, procedente del escudo del monasterio de Schwarzach. Sólo pocos documentos dan fe de que Stollhofen tenía uno de los más fuertes burgos de la zona. Aquí se encontraba la sede de un linaje noble, ‘von Stollhofen’, que poseía en su origen el cargo de corregidor como feudo de la abadía de Schwarzach. Posteriormente, el burgo fue feudo de diversas familias nobles, para convertirse por fin en la sede del gobernador margrave.

La justicia de Stollhofen era al principio asunto de la abadía de Schwarzach, y era el abad el que la impartía. Todos los habitantes eran exhortados a asistir a las sesiones que se celebraban casi siempre los martes ‘bajo los pinos’ (Unter den Tannen). Con la venta de Stollhofen, la justicia pasó igualmente a las manos de Baden. El lugar en el que se celebraban estas sesiones se desplazó fuera de la ciudad, en la ruta que llevaba a Lichtenau.

Fuera de los muros de la ciudad se encontraba la entonces Basílica de San Ciríaco (St. Cyriaksbasilika). Durante la Guerra de los Treinta Años fue completamente destruida. Desde entonces, la ciudad se sirvió de la capilla Erhardskapelle como iglesia, hasta que en 1769 se construyera en su lugar la Iglesia parroquial St. Erhard en estilo barroco y con la conocida cúpula imperial.

Muchos fueron los conflictos que tuvieron por escenario la ciudad fuerte de Stollhofen y sus alrededores. Tocada ya en la guerra de los campesinos, desempeñó un papel muy importante durante la Guerra de los Treinta Años, en el curso de la cual fue conquistada y arruinada en varias ocasiones. Uno de los puntos culminantes que vivió la fortaleza, en tanto que lugar estratégico y de retirada, fue la lucha por la línea Bühl-Stollhofener en la guerra de sucesión española. Finalmente, fue tomada en 1707 y las fortificaciones fueron destruidas. Sólo algunas construcciones de estilo y los nombres de algunas calles recuerdan todavía hoy el glorioso pasado de Stollhofen.



Monumentos - La catedral Schwarzacher Münster


A todo el que pasa por la carretera nacional 36, que une Rastatt y Estrasburgo pasando junto a Rheinmünster, le llama la atención el monasterio situado en la meseta del Rin. Esta imponente basílica es el resto de la antigua abadía benedictina de Schwarzach, que, a lo largo de una historia sembrada de tragedias, ha acompañado el territorio del centro de Baden en su religión, su cultura y su economía. También Schwarzach le debe su nacimiento en el año 828, ya que esta población no existía antes de que los monjes llegaran a esta región.

Este monasterio, de interesante e imponente construcción (1220-1225), es la cuarta iglesia de la antigua abadía; las otras tres –como las excavaciones realizadas entre 1964 y 1966 han podido demostrar- estaban erigidas en el mismo lugar. Miles de visitantes acuden cada año a visitar el monasterio, que ofrece tanto en su interior como en su exterior infinita inspiración a dibujantes y fotógrafos. Entre las reliquias barrocas que se conservan de su origen se cuenta el órgano barroco.

Durante la época barroca se construyó el monasterio -que sólo cien años después fue destruido y que hoy sólo figura en fotografías- y la iglesia, que sufrieron desafortunados intentos de barroquización. Cuando en los años 1967-1969 se impuso una minuciosa restauración de la iglesia para salvar de la ruina esta muestra de arte medieval sobre columnas, se aprovechó la ocasión para eliminar todas las transformaciones barrocas, y se devolvió la iglesia de la abadía a su estado arquitectónico original. En la actualidad, reúne cuatro estilos de construcción; el romántico predominante; el gótico, con sus ventanas de arcos ojivales en la torre y las arcadas de ojiva (1299-1302); el renacimiento, con el artístico coro (1700), y el barroco, con el órgano y el recientemente reconstruido altar.

Junto al monasterio sólo quedan los edificios de la administración de la abadía de Schwarzach. Se presume que estas edificaciones fueron construidas entre 1761 y 1790 (más exactamente, entre 1765 y 1773), ya que la primera piedra se colocó el 29 de agosto de 1765.

De una descripción datada de 1802 se desprende que el edificio comprendía la cátedra sagrada, los aposentos de invitados, la farmacia junto con su laboratorio, los aposentos del servicio y la cocina, el molino, los establos y almacenes, las viviendas para los criados, las doncellas, los porteros, el ebanista, los herreros y los cocheros.

En un ambicioso proyecto de saneamiento, desde 1978 la comunidad de Rheinmünster se esfuerza por renovar y restaurar este territorio histórico alrededor del centro de Schwarzach. Se comenzó con el actual ayuntamiento, la casa de los bomberos y la antigua escuela. El patio del convento y la plaza del monasterio también han sido renovados. Todas estas medidas están financiadas en parte por el programa de saneamiento del Land, en el que también pueden participar propietarios particulares de terrenos situados en el recinto del antiguo monasterio. Si bien los pocos edificios barrocos que aún se conservan representan un muy humilde resto del antiguo monasterio, sí permiten imaginar la importancia y trascendencia que ha tenido este lugar. Con la demolición del edificio principal en el siglo XIX, se privó al recinto de su parte fundamental. El mantenimiento de los restos y su transmisión a las nuevas generaciones es la tarea presente de la comunidad.

El escudo de la comunidad Rheinmünster

Otorgado el 21 de abril de 1975 por el Ministerio del interior del Land Baden-Württemberg, el antiguo escudo del monasterio unifica llave y espada -que ya desde siempre fue un sello judicial y desde 1900, escudo de la comunidad de Schwarzach- con las rosas del antiguo escudo de Greffern. También el antiguo escudo de Stollhofen contenía una llave, mientras que la espada, como atributo del patrón religioso Mauricio, era hasta ahora uno de los dos motivos del escudo de Söllingen.

El escudo ha sido descrito de la siguiente manera:

"Sobre fondo azul, una espada plateada con un mango de oro, cruzada con una llave de plata, y tanto sobre ellas como por debajo, una rosa dorada y azul de cinco pétalos".






Storia




Greffern


La storia di Greffern è da sempre legata a quella del Reno, che ha portato non solo pane e lavoro, ma anche problemi e dolori.

Il centro di "Greffere", citato per la prima volta nel 1284, risale probabilmente al periodo dell’Alto Medioevo. La sua nascita sarebbe legata al traghetto che collegava il monastero di Schwarzach con i ricchi proprietari sulla riva sinistra del Reno. I ricchi reperti dell’età del bronzo e dell’epoca romana ritrovati nel Reno e nelle cave di ghiaia non sono direttamente legati alla storia del luogo, ma piuttosto a quella della navigazione lungo il Reno. La maggior parte dei resti delle navi è peraltro andata persa. Le rovine più importanti sono sicuramente le colonne in arenaria simili a menhir e una tavola d’altare di un altare funerario romano, ricostruito nei pressi dell’asilo di Greffern.

Nello stemma di Greffern le "canne" rimandano alla pesca e il remo alla navigazione, mentre le rose ai gigli d’acqua. Lo sfondo originale dello stemma fa invece riferimento all’attività di ricerca dell’oro, un tempo fiorente nella zona.

Le piene devastavano la città così spesso che tra il 15mo e il 17mo secolo Greffern dovette essere spostata ben quattro volte verso l’interno. L’ennesimo trasferimento fu evitato di poco a inizio del 19mo secolo. Prima del progetto di correzione del Reno le acque raggiungevano talvolta l’altezza di un uomo in piedi ed entravano nelle case attraverso le finestre."

Oltre alla ricerca dell’oro, che rappresentava una notevole fonte di guadagno, un’attività importante era la pesca. Il Reno e i molti "stagni e laghetti" della zona erano ideali per la pesca, così che già all’inizio del 15mo secolo nacque una corporazione (Gilda) di pescatori. Non meno ricca di storia è la navigazione fluviale. Già nel 1331 nello Statuto della città di Strasburgo furono inserite leggi apposite, che documentano anche il successivo sviluppo del traffico di merci e persone. La navigazione rappresenta tuttora per Greffern un’attività importante, come testimonia l’albero dei naviganti.

Di estrema importanza per Greffern è sempre stata anche la riscossione dei dazi doganali sulla strada nazionale e "sul Reno". Da sempre gli abitanti di Greffern hanno gestito un traghetto tra il paese e Drusenheim sul lato sinistro del Reno. Nel 1875 fu costruito un ponte di chiatte, mentre dal 1977 il traghetto Drusus garantisce la traversata senza pedaggio. La cappella dei Santi Giovanni e Paolo di Greffern fu in passato una meta di pellegrinaggio molto frequentata. La chiesa fu costruita nel 1755 e nel 1887 fu realizzato l’attuale luogo di preghiera. La parrocchia, diventata indipendente nel 1966, faceva parte di Schwarzach.

Particolarmente fiorente nella zona è anche l’industria. Nel 1965 il gruppo di fama mondiale Dow Chemical Company vi costruì un complesso di 75 ettari. Sono inoltre ancora numerosi i marinai che si guadagnano da vivere sulle navi di varie nazionalità che percorrono il Reno.



Schwarzach


Fino al 1803 lo sviluppo di Schwarzach fu strettamente legato a quello dell’abbazia benedettina, al punto che lo stemma del complesso religioso, con chiave e scudo, divenne il sigillo del Comune. Il monastero viene citato per la prima volta in un documento dell’817 come "Suarizaha". Nel 994 ottenne il diritto di tenere un mercato. Dopo diversi incendi di modesta entità, nel 1299 la chiesa fu distrutta da un grande incendio e dovette essere ricostruita.

Nel 1302 la nuova costruzione fu consacrata solennemente. Da ormai 700 anni ogni anno il terzo martedì di ottobre si festeggia questo evento con la fiera di Schwarzach. Dal punto di vista religioso Schwarzach faceva parte in origine della parrocchia di Scherzheim o Stollhofen. A metà del 13mo secolo divenne una parrocchia indipendente a cui appartenevano i paesi di Hildmannsfeld, Greffern e Moos oltre al villaggio di Kinzhurst e in seguito Leiberstung. Dopo l’avvio della Riforma a Lichtenau, ad opera del conte di Hanau, a metà del 16mo secolo anche Ulm fece capo a Schwarzach dal punto di vista religioso. Parrocchia fu dapprima la chiesa di San Michele e dopo la sua distruzione nel 1807 lo diventò l’abbazia.

I compiti amministrativi e giudiziari erano espletati dal cosiddetto foro interno o di Schwarzach e dall’ufficio del sindaco. In un secondo momento a Schwarzach ebbe sede il magistrato locale. Dopo la chiusura del monastero a Schwarzach subentrò l’autorità del Baden, poi smantellata nel 1809. Durante la guerra dei contadini il centro e l’abbazia soffrirono per mano delle "masse di Schwarzach" provenienti dai paesi circostanti. Nella guerra dei 30 anni Schwarzach, al pari di molti altri paesi, fu completamente saccheggiata e distrutta. Di 110 abitanti ne sopravvissero solo 30. Quando dopo la guerra tutto cadde in abbandono, il monastero, che per un certo periodo di tempo era rimasto vuoto, ricevette in dono le reliquie di Santa Rufina, di cui ancora oggi ogni anno si festeggia il giorno festivo. Durante la guerra con l’Olanda Schwarzach fu più volta devastata: "I soldati imperiali hanno fatto scempio di tutto, talora peggio che nella guerra con la Svezia". – Anche la prossimità alla "linea Bühl-Stollhofener", un’opera militare di difesa a protezione del territorio del Baden, ha danneggiato Schwarzach.

Tra il 1761 e il 1790 fu costruito il chiostro barocco e la chiesa stessa subì infelici tentativi di barocchizzazione. Da una descrizione del 1802 si ricava che negli edifici costruiti intorno al cortile antistante il chiostro un tempo erano collocati cancelleria, foresteria, farmacia con laboratorio, alloggio della servitù con cucina, il mulino, grandi magazzini e fienili, alloggi per lavoratori e cameriere con stalle per il bestiame, abitazione del custode, rimessa per le attrezzature antincendio, carpentieri e bottai, oltre ad alloggi per i conduttori dei carri e scuderie per i cavalli.

Quando nel 1967/69 fu realizzata un’urgente opera di restauro della chiesa per cercare di salvare questa gemma dell’architettura medievale a colonne (ultima creazione della scuola di architettura di Hirsau), fu colta l’occasione anche per eliminare tutte le modifiche barocche e riportare la chiesa dell’abbazia al suo stile architettonico originario. A tutt’oggi vi si possono comunque rintracciare quattro diversi stili: a dominare è il romanico, tocchi gotici sono le finestre ad arco acuto della torre campanaria e le arcate ad arco acuto del transetto, il rinascimento è presente negli scranni di legno intagliato del coro e il barocco nell’organo e nell’altare monumentale.

Vicino all’imponente cattedrale, dove da anni si svolgono i noti "concerti della cattedrale" in collaborazione con il distretto di Rastatt, del complesso monastico barocco sono rimasti solo alcuni edifici ad uso amministrativo e commerciale e la magnifica entrata dell’abbazia. Con la demolizione dell’abitazione dell’abate e del convento nel 19mo secolo, al complesso venne meno la parte principale. Eppure ancora oggi il cortile ha il fascino di una romantica abbazia.

L’ultima parte del complesso medievale conservata non solo in frammenti è l’ossario, costruito nel 1521/22, che originariamente era parte del vecchio cimitero del paese e in cui oggi sono esposte le figure originali dell’entrata del monastero.

Nonostante i numerosi periodi bui dovuti a guerre e cattivi raccolti, le grandi costruzioni a graticcio testimoniano il generale benessere della popolazione di Schwarzach, dovuto soprattutto alla coltivazione della canapa. All’uscita occidentale da Schwarzach si trovava un filatoio di canapa. Quando la coltivazione della canapa non fu più conveniente per l’arrivo del sisal e delle funi, la crisi economica del 18mo secolo costrinse buona parte della popolazione ad emigrare in America. Nel 1859 l’allora amministratore della parrocchia di Schwarzach e più tardi deputato della seconda camera del Parlamento del Baden, Franz Xaver Lender, fondò in quello che fino a quel momento era stato usato come scantinato del monastero una struttura assistenziale privata per bambini disagiati.

Dopo la morte di Lender la struttura nel 1913 fu dapprima trasformata, e notevolmente ampliata, nella casa Franziskusheim di Schwarzach e successivamente nel 1925 in una vera e propria casa per fanciulle. Attualmente la Franziskusheim comprende una scuola per educatori e una scuola professionale con specializzazione in economia domestica e allevamento dei cavalli.Sul terreno dell’ex-orto del monastero è sorta nel 1956 la nuova scuola elementare di Schwarzach con un istituto professionale agrario maschile e femminile e palestra separata. L’edificio scolastico comprendeva sei aule, di cui per la prima volta quattro attrezzate senza panche ma con tavoli, oltre a un’aula insegnanti, biblioteca, sala conferenza e un’aula per esperimenti. La nuova scuola fu presentata come una costruzione scolastica concettualmente rivoluzionaria.

Dopo la riforma dei Comuni la scuola divenne la scuola secondaria "Realschule" di Rheinmünster. Grazie a vari lavori di ammodernamento e ampliamento, di cui gli ultimi nel 2000, la scuola è sempre stata al passo con le ultime tendenze pedagogiche. La scuola elementare di Schwarzach, situata sullo stesso terreno, è stata interamente ristrutturata nel 2003.

Dopo la riforma dei Comuni nel 1974 le amministrazioni locali sono state unificate in un unico municipio in uno degli edifici del monastero di Schwarzach. Il municipio centrale del Comune di Rheinmünster ha potuto essere inaugurato nell’ottobre 1980.



Hildmannsfeld


Hildmannsfeld, citata per la prima volta nel 1314 come "Hildeboldsfelde", prende il suo nome da un nome di persona e potrebbe essere stato un ampliamento della prima epoca del monastero. Fin dall’inizio la sua storia religiosa e politica fu tutt’uno con quella di Schwarzach. Le aspirazioni alla separazione furono represse nel 1565 dalle parole dell’abate Martin von Schwarzach, secondo cui "quelli di Hildmannsfeld, come consacrato dal tempo, devono essere e rimanere cittadini di Schwarzach". A metà del 18mo secolo cominciarono le dispute sulla separazione tra i due distretti. Si stabilì che il confine fosse il corso d’acqua Schwarzacher Mühlbach. Nel 1811 Hildmannsfeld fu sottoposta a un reggente militare, poi promossa a comune autonomo. Nel 1938 avvenne l’unione con Schwarzach. Di origine oscura è lo stemma del comune, che presenta la "stella del toro", un segno simile alla cifra 8. La cappella, più volte bruciata, fu finalmente ricostruita nel 1732 e posta sotto la tutela della parrocchia di san Wolfgang.



Söllingen


Söllingen era originariamente formata da tre località separate – Söllingen, Schwarzwasser e Kesseldorf – che ancora nel 19mo secolo si distinguevano l’una dall’altra.

Anche se l’abitato sulla riva superiore del Reno viene citato per la prima volta solo nel 1291 come "Selingen", dai tumuli funerari ritrovati nel territorio si deduce che un insediamento era presente già molto tempo prima. Quando nel 1881 fu aperta la tomba di una nobile, furono scoperti oggetti funerari di bronzo, ambra e oro, risalenti all’epoca di Hallstatt (circa VI secolo prima di Cristo). La posizione di Söllingen in una vecchia ansa del Reno, e proprio al margine della zona di esondazione, ha condizionato lo sviluppo del luogo. Il Reno ha comportato più svantaggi che vantaggi con acqua alta e inondazioni da un lato e la navigazione fluviale dall’altro. Solo la correzione del corso del Reno ha modificato il paesaggio locale e la vita della popolazione. Ulteriori cambiamenti sono subentrati anche nel 20mo secolo con i lavori di miglioramento del Reno, quali la costruzione della diga di Iffezheim.

Con i paesi di Stollhofen e Hügelsheim, Söllingen nel 13mo secolo apparteneva al cavaliere Eberlin von Windeck. Nel 1309 costui vendette la sua proprietà al margravio Rudolf von Baden e fino al 1790 Söllingen fece parte dell’unità amministrativa del Baden per poi essere annessa a quella di Rastatt. Nel 13mo e 14mo secolo nei documenti viene citata sempre più di frequente una famiglia nobile di origine mista della Carinzia e del Baden, i "von Sellingen". Questa famiglia "di Söllingen", ramo dei "di Stadelhoven", aveva però già ceduto la proprietà a metà del 14mo secolo per trasferirsi a Strasburgo.

Il monastero di Schwarzach potè rivendicare alcuni diritti ereditati come "diritti di riserva forestale". Gli abitanti di Söllingen erano inoltre tenuti a svolgere numerosi servizi per il monastero. .

Dall’inizio del 14mo secolo il margravio di Baden possedeva una casa doganiera di provenienza feudale sul Reno, le cui entrate erano di spettanza di numerose famiglie nobili della zona. All’inizio del 16mo secolo la dogana di Hügelsheim era una delle istituzioni del margraviato gestite in comune dalle comunità di Söllingen e Hügelsheim. L’abolizione delle dogane sul Reno nel 1803, nel quadro della riforma generale dell’impero (Reichdeputationhauptschluss), sancì anche la fine della dogana di Söllingen/ Hügelsheim.

Le più antiche documentazioni di una cappella e di un cappellano di San Maurizio, le cui insegne (foglia di palma e spada) si ritrovano nello stemma del Comune, risalgono al 14mo secolo. Uno stretto legame con la parrocchia principale di Stollhofen rimase però anche in seguito. La cappella più antica, a cui fa riferimento una lapide, si trova ancora oggi nella Rheinstraße. Dopo il 1660 sulla attuale Kirchplatz fu eretta una chiesa con torre campanaria sopra il coro. Nel 1805, grazie al contributo del Principe elettore, fu costruita una parrocchia a sè stante. Finalmente nel 1842 fu posta la prima pietra per la chiesa attuale, progettata da Johann Ludwig Weinbrenner .

Se già non erano bastate le devastazioni subite durante la guerra dei 30 anni, la guerra contro l’Olanda (1672-1678) segno` un nuovo periodo di sofferenza e terrore. I soldati distrussero la zona quasi completamente. Söllingen venne a trovarsi direttamente nel mezzo del conflitto, quando nel 1687 fu avviata la costruzione della fortezza di Fort Louis sull’isola che si trovava di fronte in mezzo al Reno. A protezione di Fort Louis fu eretto un caposaldo, nel territorio della Bassa Sassonia, denominato Margraviato di Außenfort, la cui trincea però in base al Patto di Rijswijk del 1697 doveva ancora essere realizzata.

Durante la guerra di successione del Palatinato (1688-1697), Söllingen fu data alle fiamme nell’agosto 1689. Il territorio del Reno superiore fu sistematicamente devastato e dato alle fiamme ad opera dei Marescialli Mèlac e Choiseul. L’esercito francese imperversò al punto da costringere gli abitanti a rifugiarsi sulle isole renane.

Anche nelle guerre di successione spagnola e polacca, Söllingen ebbe a patire grandi sofferenze a causa della sua posizione sul Reno e di fronte a Fort Louis. Come contrafforte settentrionale della linea Bühl-Stollhofener fu costruito a Söllingen un terrapieno, chiamato Contre Escarpe, a protezione dagli attacchi francesi.

All’inizio degli anni 1790 la regione divenne nuovamente un campo di battaglia. Da qui nel 1793 partì la maggior parte degli assalti a cannonate rivolti a Fort Louis. Ancora una volta nel 1814 Söllingen giocò un ruolo importante, quando le truppe alleate attraversarono il Reno a questa altezza; ancor oggi la "strada dei Russi" è lì a ricordare questo avvenimento.

Nel 1952 la costruzione dell’aeroporto della NATO portò alcuni cambiamenti strutturali. Dal 1953 al 1993 sulle postazioni originariamente costruite per le forze armate francesi furono di stanza i soldati canadesi della Royal Canadian Air Force. Uno Starfighter esposto nelle vicinanze della Rheingoldhalle ricorda l’incarico di pace delle unità militari che al termine della guerra fredda si ritirarono e lasciarono tranquillamente la comunità.



Stollhofen


In un documento del 1154 il luogo viene citato come "Stadelhoven" con basilica e castrum. Nel 1212 Heinrich von Stadelhoven rinunciò al suo feudo a favore dell’abbazia di Schwarzach e del cavaliere von Windeck e si ritirò nei suoi possedimenti di Söllingen. Da questo momento il luogo appartenne al cavaliere von Windeck. Il castrum rimase di proprietà del monastero di Schwarzach. Il monastero potè anche sfruttare i propri diritti forestali.
Dal 1275 il monastero potè trasferire la zecca di Vallator, costruita nel 994 sul territorio oggi occupato da Dow, nel "Freihof", un tempo Herrenhof, a Stollhofen. Ancora prima del 1300 vicino alla vecchia chiesa fu costruita la "città nuova". Su una vicina isola di forma ovale, protetta dal castello già menzionato nel 1292, venne fortificata una superficie di circa 5 ettari, sufficiente per una sessantina di fattorie con circa 500 anime. Il castello di Stollhofen per secoli fu sede amministrativa e nel 1302 la località fu per la prima volta citata come "città".

Nel 1309 Eberlin von Windeck vendette il feudo di Stollhofen, con la città e i due paesi di Söllingen e Hügelsheim, al margravio Rudolf von Baden. Dal 1389 il feudo acquistò importanza con l’annessione di altri dieci villaggi e nacque l’entità di Stollhofen, facente parte del Baden. Nel 1490/93 il complesso abbaziale di Schwarzach cedette altri diritti forestali al margravio di Baden.

Nel 1594 a Stollhofen venne stanziata una guarnigione del Baden. In tempo di pace consisteva di 50 soldati. Intorno al 1625 la città contava circa 1000 abitanti, che rappresentarono il suo livello di massimo sviluppo. Oltre alla parrocchia e chiesa principale di San Ciriaco ai margini della città, gli abitanti riuscirono ben presto ad edificare una seconda chiesa all’interno della città dedicata a San Erhard. Due mulini, una mezza dozzina di filatoi di canapa, due conciature, una mola di affilatura, diverse corporazioni artigianali, un punto di attracco sul Reno, testimoniano una popolazione attiva. La scuola alla periferia della cittadina serviva anche i bimbi di Söllingen e Hügelsheim. Quattro mercati annuali e un mercato settimanale garantivano alla popolazione e alla guarnigione l’approvvigionamento delle merci principali.

Le devastanti guerre del 17mo secolo condizionarono negativamente lo sviluppo successivo della cittadina. Con la sua fortezza la città aveva un ruolo strategico, che la portò a venire più volte saccheggiata e distrutta. Uno dei momenti più tragici fu il periodo della lotta per il controllo della linea di Stollhofer, durante la guerra di successione spagnola quando la fortezza fu utilizzata come quartier generale e punto nodale delle attività militari. Nel 1707 per mano delle truppe francesi caddero le ultime fortificazioni. Del castello, delle chiese e delle mura della città non rimase pressoché più nulla. A fatica la popolazione, decimata e ridotta in miseria, riuscì nel 1769 a ricostruire una chiesa adeguata al luogo. Con la riforma amministrativa del 1790 l’antica entità di Stollhofen fu liquidata e con essa andarono persi i diritti della città.

Intorno al 1835 il paese raggiunse nuovamente la soglia dei 1000 abitanti. La comunità ebraica, poi nuovamente sciolta nel 1873, eresse dopo il 1828 una sinagoga nella Herrenstraße. Un certo benessere derivò anche dalla stazione postale realizzata sul posto dai Thurn und Taxis. Un’ondata di emigrazione in America a partire dal 1835 costò alla località la perdita di 338 abitanti nell’arco di una ventina d’anni e solo intorno al 1900 si tornò nuovamente a quota 1000.

Degna di nota è la chiesa barocca realizzata nel 1769 da Franz Ignaz Krohmer, architetto di corte originario del Baden e allievo di Balthasar Neumann. Sulla torre a bulbo la chiesa ha una croce del patriarca (doppia croce) a ricordo della chiesa di san Ciriaco distrutta nel 1632. Lo stile barocco dell’interno colpisce già dall’ingresso per la sua solenne armonia. Particolarmente espressive sono le decorazioni del soffitto realizzate nel 1923 dal pittore Wagenbrenner. Ancora leggibile a stento è la lapide funeraria del 1348, situata davanti alla cappella del cimitero.

Lo stemma di Stollhofen include, oltre ai simboli del Baden, una chiave d’argento su campo blu. Questo sigillo era stato utilizzato già nel 1345 in un documento giudiziario. La chiave simboleggia il concetto di "diritto" e fa da collegamento con San Pietro, uno dei due patroni (Pietro e Paolo) a cui è dedicata la cattedrale di Schwarzach con cui Stollhofen è legata da secoli.

La giustizia a Stollhofen era in origine amministrata dal monastero di Schwarzach nella persona dell’abate. Le udienze si svolgevano solitamente di martedì sulla piazza "sotto i pini". Con la cessione di Stollhofen anche la giustizia ricadde sotto l’amministrazione del Baden. Nel 1345 il margravio di Baden istituì personalmente un tribunale "sotto il porticato del municipio della sua città, Stollhofen". Il luogo di esecuzione fu spostato fuori città sulla strada per Lichtenau; ancora oggi il posto si chiama "bosco degli impiccati".

Numerosi conflitti armati si svolsero intorno alla città fortificata di Stollhofen. Dopo la guerra dei contadini, la città ebbe un ruolo importante nella guerra dei 30 anni, durante la quale fu più volte conquistata e devastata. Uno dei momenti più tragici fu il periodo della lotta per il controllo della linea di Stollhofen, durante la guerra di successione spagnola, quando la fortezza fu utilizzata come quartier generale e punto nodale delle attività militari. Nel 1707 la fortezza fu definitivamente conquistata e le sue fortificazioni rase al suolo; oggi solo gli stretti edifici e i nomi delle strade ricordano la grande epoca di Stollhofen. I diritti goduti dalla città per oltre 500 anni andarono persi con lo smantellamento dell’entità di Stollhofen nel 1790.






History




Greffern


Since time immemorial the history of Greffern has been linked to the Rhine, which has not only provided work and food, but also trouble and sorrow.A number of important discoveries from pre-history and ancient history lead us to believe that Greffern existed far before its first recorded mention in the year 1284. Today, historic names such as "Burgplatz" (Castle Square) serve as a reminder of the noble "Greffere" family who resided here in the Middle Ages, and from whom the town took its name. On the Greffern coat of arms the "punts" make reference to local fishing and the oars to navigation, whilst the roses represent water lilies. The background of the original coat of arms is a reference to the gold panning industry that once flourished in the area.

Floods devastated the town so many times that it had to be moved inland four times between the 15th and 17th centuries. Another impending move was narrowly averted at the beginning of the 19th century. Before the Rhine correction project, the floodwaters often reached "the standing height of a man and poured through the windows."

In addition to gold panning, which was a vital source of income, fishing provided employment for many people in the region. The Rhine and many nearby "pools and lakes" were so ideal for fishing that a fisherman’s’ guild was established here in the 15th century.

Greffern’s shipping industry is no less rich in tradition. As early as 1331, appropriate laws were entered in the "City of Strasbourg Statute Book", which also documents the subsequently flourishing passenger and freight transport activities. Even today shipping is still one of Greffern’s main industries, as demonstrated by the ships mast. Tolls were particularly important for Greffern on the federal highway and "on the Rhine". The people of Greffern have always operated a ferry service between their town and Drusenheim on the left bank of the river: a pontoon bridge was erected in 1875, followed by the motor ferry "Drusus", which has been providing a free ferry service since 1977.

The Greffern chapel to the Saints John and Paul was once a well-visited place of pilgrimage. The church was built in 1755 and the current place of worship was established in 1887. The parish, which became independent in 1966, was once affiliated to Schwarzach.Industry also flourishes in the town. In 1965, the world famous international company Dow Chemical set up on a site covering 75 hectares. At the same tome, quite a large number of sailors still earn their living on the international boats travelling up and down the Rhine.



Schwarzach


The development of Schwarzach is closely linked with the Benedictine abbey that existed here until 1803 and the abbey coat of arms, which consists of a key and sword, has become part of the district seal.

The abbey was mentioned for the first time in 817 in a document along with "Suarizaha" (Schwarzach) and reached its historical peak in 994 when it was granted the right to hold a market. After various smaller fires, a firestorm finally tore through the abbey church in 1299. But by 1302 the church was ceremoniously consecrated. This enormous "church fair" was the beginnings of the Schwarzach fair, which is still celebrated every year.

Although the people of Schwarzach formerly came under the mother parishes of Scherzheim or Stollhofen, the abbey soon established an independent parish. The first parish church was St. Michaels, but this was later replaced by the abbey church. The so-called internal or Schwarzach bar and the mayor’s office, where the local magistrate later resided, were originally responsible for carrying out administrative and judicial duties. However, after the closure of the abbey, these duties were assumed by the Baden authority in Schwarzach, which was finally disbanded in 1809. During the peasants’ revolt, the town and the abbey suffered a great deal at the hands of the "Schwarzach mob" from outside the town. In the Thirty Years’ War Schwarzach, like many other villages, was completely plundered and laid to waste. In the town itself, as in Hildmannsfeld, only 30 citizens survived out of a total of 110. After the war, when everything fell into "neglect", the abbey that had stood empty for a time was presented with the relics of St. Rufina, whose Saint’s day is still celebrated every year.

Schwarzach was frequently devastated during the war with Holland: "The Imperialist soldiers wreaked terrible havoc, sometimes worse than in the Swedish war". Its proximity to the "Bühl-Stollhofener Line" also affected Schwarzach, and during the Napoleonic wars the town had to raise considerable war duties. Following the demolition of many of the buildings, only a few domestic offices remained of "the abbey’s former splendour", namely the large abbey gateway and the magnificent abbey cathedral, in which the famous cathedrals concerts have been held for a number of years.

Hildmannsfeld, which was first documented in 1314 as "Hildeboldsfelde", formed a single community with Schwarzach very early in history. After the partial separation, a union with Schwarzach was formed in 1383, as represented in the district coat of arms by the "star sign of Taurus". The chapel, which had been burned down several times, was finally rebuilt in 1732 and placed under the patronage of St. Wolfgang.



Söllingen


When Söllingen was originally documented in 1291 as "Selingen", the name referred to the grave mound that was found in the area at the time of its foundation. When, in 1881, the grave of a noble woman was opened, burial gifts in bronze, amber and gold were found and dated back to the Hallstatt period (approximately 6 centuries BC).

Söllingen’s position on a bend in the Rhine and right on the edge of the flood zone meant that it suffered greatly. The devastation created by the Rhine as a result of high water and floods often far outweighed the benefits it brought, such as navigation. It was only with the advent of the Rhine correction scheme that the landscape and conditions of ownership on and across the Rhine began to change. Considerable changes have continued to be made in our time as a result of improvements to the Rhine such as the dam at Iffezheim.

Söllingen formerly belonged to the abbey at Schwarzach, and the inhabitants were here, as they were elsewhere, "St Peters people". When, in the 15th century, Söllingen was sold to the margraves of Baden, changes were made to the escort station and state customs post which had been of great importance to the area since the early 14th century and in whose income many noble families on the right and left bank of the Rhine shared, as well as their owners. The noble "von Söllingen" family soon moved away to Strasbourg.

The oldest church records of the chapel and curate’s office of St. Mauritius, whose symbols are on the district coat of arms, come from the 14th century, when there were close links with the mother parish of Stollhofen. In 1700, a new section was added on to the church, and in 1805 an independent parish was set up thanks to the help of his "Electoral Highness". Finally, in 1842, the foundation stone was laid for the present church which was designed by J. L. Weinbrenner.

Following the great devastation of the Thirty Years’ War, Söllingen was almost completely destroyed in the 1670s. In 1689, the town was drawn directly into the field of war when work began on the construction of Fort Louis on a nearby island in the Rhine. An external fort was even built to protect the town from Fort Louis, but its fortifications had to be torn down. Söllingen suffered a great deal in both the Polish and Austrian wars of succession due to its position on the Rhine, opposite Fort Louis. At the beginning of the 1790s it became a main deployment area and it was from here that a large part of the cannon assault on Fort Louis was launched in 1793. The town once again played an important role in 1814, when the allied troops crossed the Rhine here; today "Russenstraße" (Russia Street) stands as a reminder of this. The construction of an airport in 1952 also brought about a number of changes.



Stollhofen


In the past, Stollhofen has played an important role as a castle and fortress, administrative and legal headquarters, and as a mother parish. In a document from 1154 the town was referred to as "Stadelhofen" and in the 13th century the village was elevated to the status of a town. The authority of Stollhofen came into existence as early as 1472 and extended as far as Rastatt and the Upper Rhine. After several rights were transferred in 1309, Abbott Johann from the abbey in Schwarzach sold the town with all its rights in 1490/93 to Margrave Christoph von Baden. The "Baden stripe" was added to one section of the divided coat of arms, whilst in another section the key from the Schwarzach abbey coat of arms was retained. Few traces remain of the fact that Stollhofen once had one of the most well-fortified castles in the area. This was the seat of the noble "von Stollhofen" family, who were originally granted mayoral authority as a fief from the abbey of Schwarzach. Later the castle became the fiefdom of various noble families, until it was subsequently made the seat of the Margrave’s governor or official representative.

Judicial control of Stollhofen was originally exercised by the Abbey of Schwarzach and court was held on most Tuesdays in Justice Square "under the fir trees". With the sale of Stollhofen, the law also came under the control of Baden, and the place of execution was moved outside the town to a location on the road to Lichtenau.

Due to the large amount of traffic on the "Imperial Highway" which passed through the town, Stollhofen took on an important role as an escort station. Even more sought after were the toll incomes, where the master’s customs officer collected a tax according to a precise tariff. Later the town also became an important post and relay station.

The fortified St. Cyriak basilica once stood outside the town walls. After it was completely destroyed in the Thirty Years’ War, Erhard’s chapel took over as the town’s church until 1769, when it was replaced by the baroque style St. Erhard’s parish church with its typical onion dome.

Numerous military disputes took place in and around the fortified town of Stollhofen. As in the peasants’ revolt, it played an important role in the Thirty Years’ war too, when it was conquered and laid to waste several times. However, the high point of its military history was during its fortification as the headquarters and tactical cornerstone of the battle for the "Bühl-Stollhofener-Line" during the Spanish war of succession. It was finally captured in 1707 and the fortifications razed to the ground. Today, the only reminders of this great epoch in the history of Stollhofen are the narrow buildings and the street names.



Places of historical interest – Schwarzach cathedral


Every traveller along Federal Highway 36, which crosses Rheinmünster between Rastatt and Strasbourg, can catch a glimpse of the abbey cathedral nestling on the banks of the Rhine. This magnificent colonnaded basilica is almost all that remains of the former Benedictine abbey of Schwarzach, which in the course of its colourful and tragic history between 1714 and1803 was the driving force behind the extraordinary religious, cultural and economic prosperity of the central Rhine area. The abbey was also the impetus for the emergence of Schwarzach as a town (in 828), because when the monks first came to the "Schwarze Ache" there was nothing there at all.

The architecturally imposing and historically interesting abbey cathedral is the fourth church (built 1220-1225) belonging to the former abbey. During an archaeological excavation in 1964-66, the remains of three other churches were discovered on the same site. Thousands of visitors come to visit the cathedral every year; both inside and out, if offers a wide range of interesting themes for artists and photographers to explore. Historical relics from the abbey’s past include the baroque organ which, despite erroneous claims to the contrary, is not a real "Silbermann organ".

The baroque abbey was built during the baroque period, but was torn down almost a hundred years later and can now be seen only in pictures. Disastrous attempts were also made to make the church look more baroque. However, in 1967-69, when urgent restoration work was carried out to the church to save this gem of medieval colonnaded architecture from collapse (the last creation of the Hirsau architectural school), the opportunity was seized to reverse all the baroque alterations and to restore the abbey church to its original architectural style. Nevertheless, it still retains features from four different architectural styles: It is predominantly romantic in style, with some gothic touches on the pointed belfry windows in the tower and pointed arches on the crossing (1299-1302), the ornate carved wooden choir stalls are renaissance in style (1700) and the baroque organ and recently restored, monumental altar are from the baroque period.

Besides the monastery, only the administration and domestic offices arranged around the monastery courtyard and the monastery gateway remain of the former Benedictine abbey in Schwarzach. These were built in the period between 1761 and 1790, or probably more precisely between 1765 and 1773, as the foundation stone was laid on 29 August 1765.

From a description dated 1802, we can see that the abbey once consisted of a pulpit, guest rooms, a pharmacy with a laboratory, servants’ quarters with a kitchen, a mill, large storerooms and barns, accommodation for labourers and maid servants with cattle stalls, porters lodges, fire brigade sheds, joiners and coopers huts, as well as accommodation for the coachmen and stables.

Since 1978 the Rheinmünster council has been carrying out restoration work on this historic area in the centre of Schwarzach, as part of an extensive renovation programme. This began with the current town hall, the fire station and the former school. The monastery courtyard and cathedral square have also been renovated. These measures are being predominantly financed by the regional renovation programme, in which private property owners of former monastery buildings can also participate.

The few remaining baroque buildings only make up a small proportion of the former monastery site, but they do give us some insight into the level of influence this town must have exerted at one time. With the demolition of the central building of the abbey and convent in the 19th century, the majority of the overall complex was destroyed. However, the council is currently involved in projects to help preserve the remains for future generations.

The Rheinmünster coat of arms was awarded to the community on 21 April 1975 by the interior ministry of Baden-Württemberg. It features the former monastery coat of arms, with its key and sword. This was used in the olden days as a justice seal and, since 1900, as the Schwarzach coat of arms with its red, silver and gold colouring. It also incorporates the roses from the former Greffern coat of arms. There is also a key on the ancient coat of arms of Stollhofen, whilst the sword, a symbol of its church patron Mauritius, has always been one of the two objects depicted on the Söllingen coat of arms. The coat of arms can be described as follows:
"In blue, a silver sword with a golden hilt, diagonally crossed with a silver key, above and below it a five-leaved, blue-tinged golden rose."






Histoire




Greffern


L’histoire de Greffern est depuis toujours liée à celle du Rhin, qui lui a apporté non seulement pain et travail, mais également détresse et souffrance. D’importantes découvertes datant de la préhistoire et de l’histoire ancienne laissent supposer que Greffern existait déjà bien avant sa première mention écrite en 1284.Aujourd’hui encore, des toponymes tels que "Burgplatz" (la place de la forteresse) font référence à la noblesse installée au Moyen-Age en ces lieux, les "Greffere", dont la description figure également dans des documents plus anciens relatifs à Greffern. Le blason des Greffere évoque la pêche au "harpon" et la navigation à la "rame", alors que les roses font allusion aux nénuphars et que l'arrière-plan d’origine du blason rappelle l’activité autrefois florissante des orpailleurs. Les courants du Rhin furent à l'origine de nombreux désagréments qui contraignirent les habitants de Greffern à se déplacer quatre fois entre le 15ème et le 17ème siècle pour s’installer plus en retrait du fleuve. La menace d’un énième transfert au début du 19ème siècle fut évitée grâce aux travaux de l’ingénieur Tulla. Avant le réaménagement du Rhin, les flots entraient parfois dans les maisons par les fenêtres jusqu'à "hauteur d’homme".

Parallèlement à l’orpaillage, source importante de revenu, la pêche constituait une activité non négligeable. Le Rhin, avec ses nombreux "courants et mouvements" invitait à la pêche, si bien qu’une corporation de pêcheurs vit le jour dès le 15ème siècle. La navigation constitue une activité tout aussi riche de traditions. Dès 1331, des lois relatives à cette activité figurent dans le "Livre de droit de la ville de Strasbourg" qui témoignera par la suite d’un trafic intense dans le transport des personnes et des marchandises. Aujourd’hui encore, la navigation fluviale est importante à Greffern, comme le signale le mât des bateaux.
La douane de Greffern sur la route de l’empire et sur la rive du Rhin était particulièrement importante. Déjà dans des temps très anciens, les habitants de Greffern assuraient la traversée entre leur village et la ville de Drusenheim sur la rive gauche du Rhin. Même si un pont permettant le passage des bateaux a été construit en 1875, le bac à moteur "Drusus" assure gratuitement la traversée depuis 1977.

La chapelle de Greffern dédiée à saint Jean et à saint Paul était autrefois un lieu de pèlerinage très fréquenté. Après la construction d’une première église en 1755, l’église actuelle fut érigée en 1887. La paroisse, devenue autonome en 1966, appartenait à Schwarzach. L’industrie fut à l'origine d'un essor particulièrement important. En 1965, l’entreprise de réputation mondiale The Dow Chemical Company s’implanta ici sur une superficie de 75 ha.

De nombreux marins exercent encore leur métier sur des bateaux rhénans de différentes nationalités et trouvent ici de quoi vivre.



Schwarzach


L’évolution de Schwarzach est étroitement liée à la présence de l’abbaye bénédictine sur ses terres jusqu’en 1803. C’est pourquoi le sceau de la commune comporte les armoiries du monastère représentant une clé et une épée. Le monastère impérial apparut pour la première fois en 817 dans un texte sous la forme de "Suarizaha" et atteignit son apogée avec l’attribution du droit de commercer en 994. Après plusieurs incendies, un nouveau sinistre ravagea l’église du monastère en 1299. Cependant, dès 1302, l’église fut à nouveau inaugurée en grandes pompes. Cette grande "inauguration" est célébrée depuis au début de chaque année lors de la fête patronale de Schwarzach.Alors que l’on appartenait ici autrefois, d’un point de vue religieux, à la paroisse mère de Scherzheim ou plutôt de Stollhofen, une paroisse indépendante vit bientôt le jour sous l’autorité du monastère. L’église de la paroisse fut dans un premier temps l’église Sainte Michel, puis l’église de l’abbaye. D’un point de vue juridique et administratif, se trouvait ici le barreau interne ou barreau de Schwarzach chargé de rendre la justice.

Par la suite, l’officier principal de justice résida ici même. A la disparition du monastère, l’office monacal de Schwarzach fut remplacé par l’office badois de Schwarzach qui fut définitivement dissout en 1809. Au cours de la Guerre des Paysans, le village comme le monastère souffrirent beaucoup sous l’autorité du "groupe de Schwarzach" venu de l’extérieur. Pendant la Guerre de Trente ans, Schwarzach fut entièrement pillé et dévasté, tout comme les autres villages alentour. Dans le village, comme à Hildmannsfeld, seuls 30 habitants survécurent sur les 110 d’avant-guerre.Après la guerre, alors que tout était dévasté, le monastère, qui s’était peu à peu vidé de ses occupants, se vit offrir les reliques de saint Rufin célébré chaque année.

Lors de la guerre de Hollande, Schwarzach fut dévasté à plusieurs reprises : "Les impérialistes ont fait d’horribles ravages, se conduisant parfois plus cruellement que lors de la guerre contre la Suède". La proximité immédiate de la "ligne

Bühl-Stollhoffen" affecta également Schwarzach et, jusque sous l’ère napoléonienne, le village enregistra des pertes militaires considérables. De la "splendeur passée du monastère", il ne resta après la démolition de nombreux édifices que quelques bâtiments, la grande porte du monastère et la pièce la plus somptueuse, à savoir la cathédrale du monastère, dans laquelle se tiennent depuis de nombreuses années les fameux concerts de la cathédrale.

Hildmannsfeld, qui apparu en 1314 sous le nom de "Hildeboldsfelde", constituait depuis déjà longtemps une communauté avec Schawarzach. Après la séparation partielle, s’ensuivit en 1383 le rapprochement avec Schwarzach. L’origine des armoiries de la commune représentant le "signe astrologique du taureau" reste inexpliquée. La chapelle, qui fut dévastée par plusieurs incendies, fut finalement rebâtie en 1732 et placée sous le pastorat de saint Wolfgang.



Söllingen


Même si le nom de Sölligen n’apparaît officiellement pour la première fois qu’en 1291 sous la forme de "Selingen", les tumulus situés sur le territoire de la commune prouvent que sa "fondation" remonte à une époque bien plus reculée. Lors de l’ouverture en 1881 de la tombe d’une femme de la famille princière, on découvrit des offrandes funéraires de bronze, d’ambre et d’or qui furent datées de la période d’Hallstatt (environ au 6ème siècle avant Jésus Christ).

La situation de Söllingen dans un ancien coude du Rhin en limite de zone inondable eut des répercussions importantes. Les crues du Rhin entraînèrent plus d'inconvénients que d'avantages, comme la navigation fluviale. C’est seulement après la modification du cours du Rhin que le paysage et les comportements relatifs au fleuve évoluèrent. L’aménagement du Rhin avec la construction d’un barrage à Iffezheim entraîna à notre époque des transformations considérables. Söllingen appartenait autrefois à l’abbaye de Schwarzach et les habitants étaient ici comme ailleurs des "protégés de saint Pierre". Lorsque Söllingen fut vendue au 15ème siècle par le margrave de Bade, d’importants postes délivrant des sauf-conduits et des douanes vassales impériales datant du début du 14ème siècle, dont diverses familles nobles installées sur les deux rives du Rhin se partageaient les revenus, changèrent également de mains. La famille "von Söllingen" s’établit rapidement à Strasbourg.
Les plus anciennes notes ecclésiastiques sur la chapelle et la chapellenie de saint Maurice, dont les attributs figurent sur les armoiries de la commune, nous ramènent au 14ème siècle, lorsqu’il existait un lien étroit avec la paroisse mère de Stollhofen. Vers 1700, une nouvelle église fut construite et en 1805, grâce à "son altesse le prince électeur", une paroisse autonome fut fondée. Enfin, la première pierre de l’église actuelle conçue par J.L. Weinbrenner fut posée en 1842.

Après la Guerre de Trente ans et son cortège de dévastations, Söllingen fut presque entièrement détruite dans les années 1670. Le village se retrouva en plein cœur des hostilités lorsque débuta, en 1689, la construction de la forteresse de Fort Louis sur une île du Rhin située en face du village. Une fortification extérieure fut même bâtie afin de protéger Fort Louis, mais ses retranchements durent à nouveau être rasés. En raison de sa situation sur les bords du Rhin et face à Fort Louis, Söllingen eut également beaucoup à souffrir des guerres de succession polonaise et autrichienne. Au début des années 1790, le village devint même une zone de déploiement militaire. C’est à partir d’ici que furent lancée en 1793 la majeure partie des canonnades sur Fort Louis. Le village joua à nouveau un rôle important en 1814, lorsque les troupes alliées traversèrent le Rhin. Aujourd’hui encore, la "Russenstraße" ou route des Russes rappelle cette époque. Toutes sortes de modifications furent apportées avec l’arrivée en 1952 de l’aéroport.



Stollhofen


Le château fort, la forteresse, la cité administrative et le siège du palais de justice, ainsi que la paroisse mère, constituent les éléments centraux de l’histoire de Stollhofen. Dans un document officiel de 1154, cette localité est mentionnée sous le nom de "Stadelhofen" et, au 13ème siècle, la bourgade devient une ville. Déjà, en 1472, le district administratif de Stollhofen s’étendait jusqu’à Rastatt et dans les régions situées au-dessus du Rhin. Après la passation de différents droits dès 1309, l’abbé Johann du monastère de Schwarzach acheta la ville, ainsi que tous les privilèges attachés, au margrave Christophe de Bade en 1490/93. Dans une partie du blason de la ville scindé en deux apparut la "fasce badoise", alors que la clé figurant sur les armoiries du monastère de Schwarzach fut conservée sur l’autre partie. Seules quelques traces témoignent du passé de Stollhofen en tant qu’une des forteresses les mieux protégées de toute la région. Le village était le siège d’une famille noble, les "von Stollhofen", qui possédait autrefois le droit de rendre la justice sur le fief de l’abbaye de Schwarzach. Par la suite, le château fort devint le fief de différentes familles nobles, avant de devenir le fief du bailli ou du juge du margrave.

La justice à Stollhofen était à l’origine du ressort de l’abbaye de Schwarzach. Les habitants étaient alors tous conviés aux sessions qui se tenaient la plupart du temps le mardi sur la place de la justice baptisée "sous les sapins" (Unter den Tannen). Avec la vente de Stollhofen, la justice tomba également sous autorité badoise et le lieu où était rendue la justice fut déplacé en dehors de la ville, sur la route menant à Lichtenau.

Etant donné l’intensité du trafic qui régnait sur les "routes impériales" traversant Stollhofen, la ville joua un rôle important en tant que poste de délivrance de sauf-conduits. Plus convoités encore étaient les revenus des douanes, pour le passage desquelles il faillait régler au douanier de sa majesté une taxe précise. Plus tard, le village gagna une importance certaine en tant que poste et relais.

Hors des murs de la ville se trouvait autrefois la basilique forte de saint Cyriaque, qui fut entièrement détruite au cours de la guerre de Trente ans. Par la suite, la chapelle d’Erhard située dans la ville fit office d’église, jusqu’à la construction en 1769 de l’église Sainte Erhard dans le plus pur style baroque, surmontée d’un dôme typique.

De nombreux conflits eurent pour cadre la ville forte de Stollhofen et ses alentours. Déjà touchée par la Guerre des Paysans, elle joua pendant la Guerre de Trente ans un rôle important au cours de laquelle elle fut à de multiples reprises conquise et ruinée. La forteresse vécut un haut fait d’armes en tant que point stratégique et de retrait dans le cadre des combats autour de la "ligne Bühl-Stollhofen" lors de la guerre de succession espagnole. Finalement, elle fut prise en 1707 et les fortifications furent rasées. Seules quelques constructions de style et noms de rues rappellent encore le glorieux passé de Stollhofen.



Curiosités : La cathédrale de Schwarzach


Le regard de toute personne circulant sur la route nationale 36, longeant Rheinmünster entre Rastatt et Strasbourg, est aussitôt attiré par la cathédrale du monastère dressée au bord du Rhin. Cette magnifique basilique à colonnes est le vestige remarquable de l’ancienne abbaye bénédictine de Schwarzach qui, au cours de son histoire riche en rebondissements et en tragédies entre 1714 et 1803, enrichit de manière extraordinairement salutaire la religion, la culture et l’économie du territoire badois central. Schwarzach lui doit même sa naissance (en 828) car, au moment où les moines arrivèrent dans la "Schwarze Ache" dont la ville tire son nom, rien n’existait alors.

La cathédrale du monastère, construction imposante dont l’architecture témoigne d’une histoire extrêmement intéressante, est la quatrième église (construite entre 1220 et 1225) de l’ancienne abbaye impériale, dont les trois premières églises, comme l’attestent les fouilles effectuées de 1964 à 1966, se trouvaient sur le même emplacement. Des milliers de visiteurs viennent chaque année la visiter. Elle représente en effet en tous points, à l’intérieur comme à l’extérieur, un véritable trésor de motifs pour les dessinateurs et les photographes. Parmi les reliques existantes datant de l’époque du monastère, on peut citer l’orgue baroque, même s’il n’est pas, comme le prétendent de fausses affirmations, un véritable "orgue Silbermann" (orgue d'argentier).

A l’époque baroque fut fondé le monastère baroque (qui fut rasé à peine un siècle plus tard et dont il ne subsiste que des tableaux), et l’église elle-même subit des tentatives malheureuses de transformation baroque. Cependant, lorsque la restauration extrêmement pressante de l’église fut entreprise entre 1967 et 1969 pour sauver de la ruine ce joyau de l’art moyenâgeux (dernière œuvre de l’école de Hirsau), on profita également de l’occasion pour supprimer toutes les transformations baroques et redonner à l’église de l’abbaye son aspect original. Cette dernière réunit encore tout de même quatre styles architecturaux : le style romantique prédominant, le style gothique avec les fenêtres en ogive du clocher et les arcades en ogive de la croisée du transept (1299-1302), le style Renaissance avec les magnifiques stalles en bois sculpté (1700) et le style baroque avec l’orgue baroque et le monumental autel restauré depuis peu.

A côté du monastère, il ne reste de l’ancienne abbaye bénédictine de Scharzach que des bâtiments administratifs et communs alignés autour de la cour principale du monastère, ainsi que le portail du monastère. Ces édifices ont été érigés entre 1761 et 1790, et plus probablement entre 1765 et 1773, la pose de la première pierre ayant eu lieu le 29 août 1765. Il ressort d’une description datant de 1802 qu’à l’époque, la chaire, la chambre des hôtes, la pharmacie et son laboratoire, la salle commune des employés de ferme avec sa cuisine, puis le moulin, le grand grenier et la grange, les logements des valets et des filles de ferme avec les stalles du bétail, les appartements du gardien, les remises des pompiers, les menuiseries, les tonnelleries, ainsi que les logements des cochers et les écuries y étaient installés.

Depuis 1978, la commune de Rheinmünster s’efforce, dans le cadre d'un vaste programme de réhabilitation, de rénover et de restaurer ce patrimoine historique du centre de Schwarzach. Les travaux ont commencé avec la mairie actuelle, les entrepôts des pompiers et l’ancienne école. La cour du monastère et la place de la cathédrale ont également été rénovées. Toutes ces mesures ont, entre autres, été financées par les fonds du programme de réhabilitation du Land, ainsi que grâce à la participation des propriétaires fonciers privés de l’ancien site du monastère.

Les quelques constructions baroques restantes représentent certes un vestige modeste du monastère d'autrefois, mais elles laissent imaginer tout ce qui a pu se dérouler en ce lieu. Avec la démolition du bâtiment principal de l’abbaye et de l’assemblée conventuelle au 19ème siècle, c’est la part la plus importante du site tout entier qui a disparu. Cependant, le legs de ces vestiges aux générations futures représente une mission d'actualité pour la commune.

Les armoiries de la commune de Rheinmünster remises à la ville le 21 avril 1975 par le ministre de l’intérieur du Land du Bade-Wurttemberg reprennent l’ancien blason du monastère, représentant une clé et une épée, un ancien sceau de justice, la disposition des couleurs gueules, argent et or utilisées depuis 1900 par Schwarzach sur son blason, ainsi que les roses figurant sur les anciennes armoiries de Greffern. Le très ancien blason de Stollhofen représentait également une clé, alors que l’épée, attribut du saint patron local saint Maurice, composait jusqu’à lors un des deux motifs des armoiries de Sölligen.

Les armoiries sont décrites comme suit :
"Une épée d’argent à poignée d’or sur champ azur, croisée avec une clé d’argent, présentant au-dessus et au-dessous une rose d’or à cinq feuilles rehaussée d’azur".






Rheinmünster




Rheinmünster


Karte Rheinmünster

Rheinmünster es un hijo de la reforma de los municipios. El 1 de octubre de 1974, las entonces independientes comunidades de Greffern, Schwarzach y Stollhofen –del antiguo distrito rural Bühl-, y Söllingen –del distrito de Rastatt- se unieron para formar un nuevo municipio. Las partes realizaron esta unión de forma totalmente voluntaria. El parto fue largo y doloroso, y, sin duda, todavía habrá de pasar una generación completa antes de que se pueda hablar de la absoluta integración de todas las partes en el nuevo municipio de Rheinmünster. En efecto, la presión ejercida desde ‘arriba’, bajo cuya autoridad tuvieron lugar las negociaciones relativas a esta unión, no fue poca.

El nombre Rheinmünster, que nuestro municipio ha tenido a bien darse, es muy significativo. En primer lugar, contiene el nombre del río Rin (Rhein ), que durante más de 12 Km. constituye una frontera común entre términos municipales, y que ha ido marcando con su corriente a los pueblos, y les ha traído tanto pan y trabajo como dolor y miseria. Contiene también el nombre de la catedral Schwarzacher Münster. Esta catedral, además de algunos edificios oficiales y del monasterio, es uno de los pocos restos de la abadía benedictina que en otra época determinara la vida de la región, y que en 1830 se convirtió en víctima de la secularización. Así, no sorprende a nadie que Rhein y Münster apadrinaran el nombre del recién nacido. Más adelante, trataremos con más detalle la catedral Schwarzacher Münster y el escudo del municipio.

Rheinmünster, este hijo de la reforma, reunía todas las condiciones para prosperar, adquirir el tamaño de una ciudad, y convertirse en una comunidad reseñable dentro de la zona de Baden. En primer lugar, el municipio se encuentra situado en un punto clave para las conexiones viarias, entre las dos grandes ciudades de Karlsruhe y Estrasburgo, cerca de la autopista del valle del Rin (a 4 Km.), y junto a la nacional 36, que une, gracias a una extensa red de carreteras, las ciudades de Rastatt, Baden-Baden y Bühl, donde la mayor parte de la población tiene su puesto de trabajo. Las conexiones se ven completadas mediante el tren, que conecta Bühl y Rheinmünster, y que es tan importante para el desarrollo comercial e industrial del municipio de Rheinmünster como el puerto de Greffern, que da al municipio acceso a la importante vía fluvial que constituye el Rhein.

Otra de las condiciones que ha contribuido positivamente al desarrollo de esta joven comunidad es el plan de desarrollo nacional, que prevé para Rheinmünster y para la ciudad de Lichtenau la constitución de un centro secundario en la región central de Bühl, en torno a los ejes de desarrollo Bühl/Rheinmünster/Lichtenau - Hagenau/Bischwiller, incluidos en el plan regional de la región alemana del Alto Rin Central. Así, los trayectos en ferry en Greffern adquieren un valor adicional. Este plan de desarrollo regional supone para Rheinmünster una serie de favorables condiciones para la creación de nuevos núcleos urbanos y laborales. Otra interesante componente para el prometedor futuro del municipio viene dada por sus finanzas, que se apoyan en dos pilares. En la década de los sesenta, la empresa The Dow Chemical Company, activa en todo el mundo, se estableció en Greffern, junto a otros centros industriales y comerciales de menor magnitud; este fenómeno ha proporcionado desde entonces prósperas contribuciones comerciales para la comunidad. Además, y a pesar del ataque que supone para el entorno natural, dos canteras aportan a este municipio interesantes beneficios económicos. Inmediatamente después de su unión, el municipio se propuso ya varias empresas para potenciar su desarrollo: -la evacuación de las aguas residuales de todas las localidades mediante estaciones de depuración mecánico biológicas; -la urbanización de nuevas zonas residenciales ya comenzadas y la creación de otras nuevas en las cuatro localidades; -la centralización en un único edificio (ayuntamiento) de la administración, que antes de la unión estaba descentralizada. Contra todos los oscuros pronósticos realizados en los dos años posteriores a la unión, el ayuntamiento y el concejo municipal consiguieron llevar a cabo los mencionados objetivos hasta 1980; un gran éxito para nuestro joven municipio, que se propone ahora mejorar sistemáticamente y paso a paso la calidad de la vivienda y de la infraestructura, con el fin de convertirse –no sólo para propios sino también para extraños- en un interesante lugar para vivir. En cuanto al futuro, se observan con cierta expectación los efectos que la conversión del antiguo aeropuerto de la OTAN, en Söllingen, tendrá para el distrito municipal y el vecindario de Rheinmünster. La resolución del concejo municipal del 6 de diciembre de 1993 determinó que en este recinto se construiría una zona industrial y un aeropuerto nacional, además de centros deportivos, como un campo de golf con 18 hoyos, instalaciones para el tiro al arco y un pabellón para deportes sobre hielo.

Como ven, el nuestro es un municipio que reúne todas las condiciones necesarias para vivir cómodamente: atención médica de máxima calidad, instituciones educativas dentro de la localidad y en localidades cercanas, numerosos comercios y fábricas artesanales, reseñables instalaciones para ocio y tiempo libre –como la piscina cubierta de Greffern-, numerosas asociaciones y, por último, un hermoso paisaje de bosques, que, desgraciadamente ha sufrido ya como consecuencia de las medidas de retención del Rin. Sin embargo, aún se encuentran no pocos parajes de naturaleza virgen en nuestra comarca; su conservación es también un punto importante en nuestra lista de tareas.

Rheinmünster contaba el 31 de marzo de 2000 –según estadísticas del censo regional- con 6.482 habitantes: 3.304 varones y 3.178 mujeres repartidos entre las localidades de Greffern, Schwarzach con Hildmannsfeld, Stollhofen y Söllingen.

El aumento de la población de Rheinmünster, y así de sus cuatro localidades, no era digno de mención hasta hace poco tiempo. En los últimos años, sin embargo, y gracias a la unión de las nuevas zonas urbanas, se ha registrado una tendencia creciente. El consorcio químico Dow, con sus más de 750 puestos de trabajo, ha contribuido, sin duda, a este aumento, ya que la gran mayoría de sus empleados escogen nuestro municipio para vivir. Sobre todo la retirada de las tropas canadienses en los últimos años tuvo como consecuencia la llegada de más de 800 nuevos vecinos.

Sin embargo, el panorama histórico de Rheinmünster no estaría completo sin un análisis más detallado del nacimiento y el desarrollo de sus cuatro localidades: Greffern, Schwarzach, Stollhofen et Söllingen.